Bartonella en gatitos: lo que casi nadie te cuenta
Acabas de adoptar o rescatar a un gatito. Ya le compraste su cama, su rascador y su primer juguete, y le preguntaste a todo el mundo qué alimento le conviene. Pero hay un detalle del que casi nadie habla: ¿sabías que puede traer en la sangre una bacteria llamada Bartonella… y verse perfectamente sano?
No es para asustarte, y menos para que pienses en separarte de él. Es para que conozcas lo que casi nadie te cuenta, y para que sepas qué sí puedes hacer.
Qué es la Bartonella
Es una bacteria que vive dentro de las células de la sangre de los gatitos. El gatito es su hospedero natural: llevan mucho tiempo conviviendo, y por eso la bacteria casi nunca le hace daño. Aun así puede mantenerla circulando en su sangre durante meses; a eso se le llama bacteriemia, y significa justo eso, bacteria en la sangre.
La más común se llama Bartonella henselae.
Cómo se contagia: el culpable es la pulga
El contagio entre gatitos no pasa por jugar o convivir. Pasa por la pulga.
- La pulga se alimenta de un gatito que tiene la bacteria.
- La bacteria se multiplica dentro de la pulga y sale viva en sus heces, donde sigue activa por lo menos nueve días.
- Esas heces quedan en el pelo. Cuando tu gatito se acicala, se las puede meter bajo las uñas o a cualquier raspón de la piel.
En los experimentos, sin pulgas no hubo contagio entre gatitos. Por eso lo que más importa no es el gatito, es la pulga.
💡 No es el arañazo: es lo que trae debajo de la uña. Una pulga que se ve inofensiva es lo que mantiene viva la cadena.
¿Qué tan común es?
Más de lo que se piensa. Un análisis de 131 estudios, con más de 20 mil gatitos de todo el mundo, encontró la bacteria en el 15 %. En América subió a casi 1 de cada 4 (24 %), la cifra más alta de todas las regiones.
Y en México, la verdad es que no sabemos cuántos son: no existe una cifra publicada de gatitos mexicanos, y los propios médicos del país reconocen que la enfermedad se reporta poco. En Costa Rica, por ejemplo, un estudio reciente la encontró en 44 % de los gatitos analizados.
El riesgo es mayor justo cuando llegan a casa:
- Menos de un año de edad duplica el riesgo.
- Tener pulgas también lo duplica.
- Salir a la calle lo multiplica por seis.
- Los gatitos de 0 a 6 meses son quienes más seguido llevan la bacteria en la sangre.
Qué le pasa al gatito: casi siempre, nada
La mayoría de los gatitos con Bartonella no tiene ningún signo. Por eso no se descubre mirándolo: se descubre analizándolo.
En casos poco frecuentes se han visto fiebre pasajera, decaimiento, ganglios inflamados y, muy raramente, problemas del corazón. Sobre otros males que se le han atribuido, como las encías inflamadas, los ojos o los signos neurológicos, los estudios todavía no se ponen de acuerdo. Por eso no afirmamos que la bacteria sea la causa: no está demostrado.
Por qué también importa para ti
La Bartonella henselae puede pasar a las personas. Es lo que se conoce como enfermedad por arañazo de gato, y llega por un arañazo, una mordida, una lamida sobre una herida abierta o con las manos contaminadas de heces de pulga que tocan una herida o el ojo.
En una persona sana suele verse así:
- A los pocos días, un granito o llaga donde fue el arañazo.
- Entre una y tres semanas después, ganglios inflamados y dolorosos cerca de la zona.
- A veces fiebre y cansancio, que pasan solos en semanas o meses.
En personas con las defensas bajas, y en una minoría de casos, puede complicarse y afectar los ojos, el hígado o el sistema nervioso. Los niños son quienes más la padecen. No se contagia de persona a persona.
La buena noticia: ninguna guía internacional, ni la de los CDC de Estados Unidos ni las de las asociaciones de médicos de gatos, recomienda separarse del gatito.
El estudio que hacemos en Woof Miaow
Aquí se hace un estudio de Bartonella: se toma 1 ml de sangre con EDTA (el anticoagulante del tubo de tapa morada) y los resultados llegan en 4 a 6 días.
Para leerlo bien, estas tres ideas importan más que el resultado:
- Un negativo no lo descarta. La bacteria entra y sale de la sangre; si justo ese día no estaba circulando, la prueba sale negativa.
- Un positivo no quiere decir enfermo. La mayoría de los gatitos positivos están sanos. Lo interpreta el médico junto con su revisión y su historia.
- Un positivo tampoco quiere decir adiós. No se trata a un gatito sano solo porque salió positivo; el médico decide caso por caso.
💡 Si en tu casa vive alguien con las defensas bajas, dilo en la consulta. Es el caso en el que el equipo médico puede cambiar su recomendación sobre un gatito sano.
Lo que sí puedes hacer hoy
- Control de pulgas todo el año, no una sola vez. Es la única medida de prevención que existe: no hay vacuna. Pregúntale a nuestro equipo médico qué producto le conviene a tu gatito, y nunca uses productos con permetrina en gatitos.
- Uñas cortas. Quitarle las uñas no previene el contagio.
- Lava de inmediato con agua y jabón cualquier arañazo o mordida.
- No dejes que te lama una herida abierta, ni la cara.
- Lávate las manos después de acariciarlo y evita los juegos bruscos.
- Mantenlo en casa, lejos de gatos que salen a la calle.
Antes de su primera revisión
Si acabas de recibir a un gatito, lo mejor es que lo vea nuestro equipo médico en su primera consulta. Platícanos si lo rescataste, si trae pulgas y si en casa hay niños o alguien con las defensas bajas. Con eso decidimos juntos si conviene hacerle el estudio.
¿Tienes dudas sobre el estudio de Bartonella? Escríbenos por WhatsApp y lo vemos contigo.